SALUD CON SENTIDO
Por: Dr. Darian López Rodríguez
No todos los mareos tienen el mismo origen
“Doctor, me mareo” es una frase frecuente en la consulta. Sin embargo, detrás de esa expresión pueden esconderse sensaciones muy distintas. Algunas personas sienten que todo gira a su alrededor; otras describen inestabilidad al caminar, visión borrosa, debilidad o la impresión de que están a punto de desmayarse. Aunque solemos llamar “mareo” a todas estas experiencias, médicamente no significan lo mismo.
Precisar qué siente la persona es importante porque las posibles causas son numerosas. El vértigo, por ejemplo, puede relacionarse con alteraciones del oído interno. En cambio, la sensación de desvanecimiento puede aparecer ante una disminución de la presión arterial, deshidratación, anemia, alteraciones de la glucosa o determinados medicamentos. Algunos trastornos del ritmo cardíaco y, con menor frecuencia, ciertas enfermedades neurológicas también pueden manifestarse de esta manera.
El contexto aporta información fundamental. ¿Ocurre al levantarse rápidamente? ¿Aparece al mover la cabeza? ¿Dura segundos, minutos u horas? ¿Se acompaña de palpitaciones, disminución de la audición, náuseas, dolor de cabeza o pérdida del conocimiento? Estas características ayudan a orientar el origen del problema y permiten decidir si son necesarios estudios adicionales.
Por ello, no es conveniente asumir que todo mareo se debe a “la presión”, al oído o a falta de alimento. Tampoco es recomendable utilizar medicamentos para el vértigo de manera repetida sin haber establecido primero qué está sucediendo. Un mismo síntoma puede requerir abordajes completamente diferentes.
Existen situaciones que necesitan atención inmediata. Un mareo de aparición súbita acompañado de dificultad para hablar, debilidad o pérdida de sensibilidad en una parte del cuerpo, alteraciones importantes de la visión, dolor intenso en el pecho, falta de aire, desmayo o incapacidad para mantenerse en pie debe ser evaluado con urgencia.
En los demás casos, especialmente cuando los episodios se repiten, una valoración clínica permite reconstruir sus características, revisar los medicamentos utilizados, explorar al paciente y seleccionar los estudios realmente necesarios.
El mareo no es un diagnóstico: es un síntoma. Describir con precisión lo que sentimos puede ser la primera pista para descubrir qué lo está provocando.

Dr. Darian López Rodríguez