En esta ocasión entrevistamos a Alberto Benítez Tiburcio, un destacado ciudadano y político oriundo de la región del Istmo de Tehuantepec, que actualmente se desempeña con Subsecretario de Planeación e Inversión Pública del Gobierno de Oaxaca….quien nos comenta quién es y de donde surge.
Alberto refiere que la evolución política de México en los últimos treinta años ha provocado crecientes críticas de la sociedad civil sobre el desempeño de las instituciones gubernamentales, los partidos políticos y los actores públicos que incursionan como representantes populares, funcionarios y dirigentes políticos.
En la Opinión de Alberto…“señalamientos de politólogos, analistas y académicos coinciden en enfatizar el hartazgo que el ejercicio político y los excesos en la administración pública han provocado en la sociedad como consecuencia de prácticas indebidas, improvisación, ineficiencia y una ausencia total de responsabilidad social. Sin lugar a dudas, existe un clamor ciudadano en el país que exige el surgimiento de una nueva generación de políticos comprometidos con el presente y futuro de México, y desde luego, del estado de Oaxaca, una entidad cuyos rezagos y compleja problemática requieren con celeridad el arribo de mujeres y hombres a la altura de sus desafíos.”
En este contexto, llama la atención el desarrollo y la inserción en el escenario político oaxaqueño de Alberto Benítez Tiburcio, un profesionista nacido hace 38 años en Ciudad Ixtepec, Oaxaca, casado desde hace 3 años con Viridiana Manzano, una joven empresaria, quienes tienen un hijo de dos años de edad.
Refiere al respecto que en Oaxaca, “urge una nueva generación de políticos y servidores públicos. Frente a la degradación del quehacer político y las prácticas indebidas en el ejercicio de a función pública, la sociedad oaxaqueña exige nuevos políticos cuyos perfiles se fundamenten en valores, fortaleza intelectual y probidad para impulsar el bien común.”
Los nuevos rostros de la política, refiere Alberto, están obligados a conocer la problemática que subyace en las ocho regiones del estado; contar con comprobada interlocución con los líderes del sector privado, de las organizaciones de la sociedad civil y conocer a profundidad el funcionamiento del sistema político mexicano para traer a Oaxaca los beneficios del México contemporáneo. “Se requieren políticos con vocación democrática, humanismo y sensibilidad para enfrentar los problemas estructurales con visión de Estado.”
Heredero del orgullo y la identidad istmeña, Alberto Benítez se formó en el ITAM, donde se graduó como licenciado en Derecho, consolidando sus estudios profesionales con la realización con una maestría en Derecho en la Universidad de Yale.
Desde muy joven, y a la par de su desarrollo académico, Benítez Tiburcio incursionó en el ámbito laboral desempeñándose como profesor-investigador en el ITAM, así como en el ITESM, campus Ciudad de México; laboró como Director General de Prácticas Monopólicas Absolutas de la Comisión Federal de Competencia, además de ser Director Jurídico de PROTEGO Asesores-al lado de personajes como Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda y Crédito Público de 1988 a 1994-. Desde enero de 2011, regresa a Oaxaca como Subsecretario de Planeación e Inversión Pública de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de Oaxaca en la administración del Gobernador Gabino Cué.
En los últimos cinco años, durante su desempeño como Subsecretario de Planeación en el gobierno estatal, ha trabajado muy de cerca con las autoridades municipales, así como llevar a cabo una fuerte interacción con los líderes políticos y de las organizaciones sociales de esta estratégica de Oaxaca.
Durante entrevista realizada por Vida&Estilo Oaxaca, Alberto Benítez Tiburcio señaló que el Istmo de Tehuantepec representa un enclave estratégico para desarrollo no solamente de esa zona, sino del estado de Oaxaca y de la región sur-sureste de México, al considerar las ventajas competitivas que representa su ubicación geográfica para impulsar las capacidades y vocaciones productivas de la región.
“La prioridad es crear oportunidades de empleo para todas y todos, promover un desarrollo económico con rostro social y respeto pleno a los usos y costumbres de las comunidades indígenas, respetuoso del equilibrio ecológico, además de estimular la actividad agrícola, pesquera y comercial de todos los habitantes de esta zona que en el futuro cercano tendrá un intenso desarrollo por la puesta en marcha de la Zona Económica Especial de desarrollo del Istmo de Tehuantepec”.
“Lo esencial –afirma Alberto Benítez- es colocar a las personas en el centro de todas las acciones y políticas públicas a fin de sus los beneficios eleven la calidad de vida de las familias. Tenemos que estar preparados para que los nuevos proyectos económicos que muy pronto arribarán al Istmo, se lleven a cabo en forma equilibrada, es decir, creando mejores escuelas, mejores clínicas y hospitales, modernas vías de comunicación y un sistema de transporte público que haga posible un verdadero desarrollo integral de las comunidades del Istmo de Tehuantepec.”
En este sentido Benítez Tiburcio comentó que por quinto año consecutivo, en coordinación con los Diputados Federales y la Federación, se logró que el presupuesto de Oaxaca creciera de manera significativa con respecto al año anterior. “En 2011, empezamos con un presupuesto de cerca de 70 mil MDP. Cinco años después, el presupuesto del estado es de poco más de 85 mil MDP, es decir, hemos logrado un incremento en total de 21% con respecto al primer año de este gobierno que vamos a aplicar en beneficio de la gente. Para el proyecto transístmico logramos etiquetar el muelle de usos múltiples en Salina Cruz por 46 mdp, el aeropuerto de de Ixtepec por 189 mdp, el ferrocarril transístmico por 1200 mdp, la carretera Mitla a Tehuantepec y por supuesto, para la carretera Acayucán- La Ventosa, que conecta de forma eficiente a los océanos Atlántico y Pacífico”.
El subsecretario destacó que la clave para que este desarrollo sea verdaderamente integral, es decir que se logre armonizar el desarrollo económico con el desarrollo social preservando nuestro entorno medioambiental, es crear el marco jurídico que asiente las bases para la correcta implementación de cada una de las fases que conllevará el establecimiento de la Zona, donde sin duda el Estado debe mantener una política conductiva bien definida que garantice buenas condiciones para proteger la inversión privada, reglas claras y transparentes para la participación del sector empresarial y a su vez, para nuestra gente; que estos proyectos de inversión sean dirigidos con un fuerte compromiso con el progreso de nuestras comunidades donde el respeto a su patrimonio, estilo de vida, inclusión, y sobre todo, su legítimo derecho a gozar de los beneficios directos generados por la zona queden resguardados.
La seguridad pública y el combate a la criminalidad constituyen un factor primordial para garantizar el desarrollo integral del Istmo de Tehuantepec.
En forma análoga, resultará determinante que todos los elementos de las policías municipales reciban la capacitación necesaria para estimular su profesionalización, así como las herramientas para realizar su labor de forma eficiente y segura, así como el otorgamiento de un salario y prestaciones sociales dignos.
Sin embargo, Benítez Tiburcio consideró que “el verdadero combate a la inseguridad se debe librar desde el seno de la familia y en las aulas, donde el ejemplo de los padres y profesores es factor primordial en la formación de las y los niños y jóvenes istmeños, al tiempo de que la federación, el gobierno estatal y los ayuntamientos les brinden las oportunidades de educación, empleo y opciones de recreación y deporte que el Istmo y Oaxaca requieren para formación de ciudadanas y ciudadanos responsables y solidarios con su comunidad”.
Al finalizar la entrevista Alberto Benítez enfatizó: “Los istmeños entendemos, que el tiempo de esperar que las cosas las hagan otros ha pasado, ahora es tiempo de solidarizarnos en un mismo objetivo, es tiempo de reducir las desigualdades entre nosotros, y es tiempo de mejorar la calidad de vida de nuestras familias. Por nosotros y por las generaciones venideras ¡Ya es tiempo del Istmo!”.
Esta entrevista con Alberto Benítez Tiburcio resultó por demás alentadora al saber que Oaxaca cuenta hoy con jóvenes en la función pública, con gran formación académica y sólidamente estructurados para imprimir mayor eficiencia y dignidad a la función pública.









