La Psicología día a día
Por: Dra. Alicia Ballesteros
¡Por fin está de moda algo tan beneficioso como el yoga! Qué gusto da ver a tanta gente juntar sus palmas de las manos en el pecho, hacer una pequeña reverencia y decir “Námaste”, y no solamente en las clases de yoga, sino por doquier, y eso no puede ser nada más que maravilloso, porque la práctica del yoga es altamente beneficiosa para nuestra salud mental.
Pero antes de adentrarnos en los beneficios físicos y psicológicos del yoga, me gustaría explicar el significado del vocablo Namaste o Námaste: proviene del sánscrito, lengua clásica de la India, y significa “te saludo o me inclino ante ti”, por sus raíces etimológicas, namas: saludo, reverencia o cortesía, y te: a ti. Actualmente, el idioma hindi y muchos de sus dialectos emplean el término de forma habitual, para saludar o despedirse de alguien.

El yoga es una práctica física y mental milenaria que contribuye a tener un cuerpo firme, una mente equilibrada y un espíritu benevolente, es por ello por lo que a todos mis pacientes los invito a practicarla como parte de su tratamiento psicológico.
El yoga logra la integración del movimiento con la respiración, lo que estimula procesos metabólicos y anabólicos que mejoran la circulación de energía y la oxigenación del cuerpo. También aumenta la flexibilidad y disminuye la rigidez muscular, por lo que se utiliza como ejercicio de rehabilitación.
Y los efectos psicológicos de la práctica del yoga son:
1. Reduce el estrés, la ansiedad y la depresión. Un estudio de Thirthalli y Naveen (2013) demuestra que el tratamiento con yoga reduce los niveles de cortisol, una hormona que se libera en respuesta al estrés.
2. Mejora el sueño y el estado de ánimo, regulando los niveles de la serotonina (5-HT), hormona que interviene en el control de los ciclos del sueño, el estrés y la temperatura corporal. Así mismo, el neurotransmisor GABA, que contribuye al estado de ánimo, se ve incrementado en los practicantes de yoga, según estudios recientes.

3. Alarga la vida y previene enfermedades degenerativas. Investigadores de la Universidad de Harvard y del Hospital General de Massachusetts han demostrado que el yoga y la meditación aumentan el tamaño de los telómeros, estructuras cromosomáticas que contribuyen con el incremento de la longevidad, la prevención de enfermedades degenerativas y la salud en general.
4. Estudios demuestran que los practicantes de yoga mejoran la concentración, coordinación, tiempo de reacción, memoria, el aprendizaje y muestran una mayor habilidad para resolver problemas.
5. Mejora las relaciones sexuales, ya que aumenta la flexibilidad y fortalece los músculos de la pelvis, lo que se ve reflejado en relaciones sexuales más placenteras. Estudios confirman que también disminuye la eyaculación precoz, y finalmente al reducir el estrés, aumenta también el apetito y satisfacción sexual.
Así pues, queridos lectores, el yoga es simplemente ganar y ganar, así que yo los invito a practicarla como mínimo 15 o 20 minutos al día. ¡Ah, y námaste!
Dra. Alicia Ballesteros Reyes
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