Hablemos de Moda
Por: Sandimee
Como cada año, las semanas de la moda de Septiembre y Octubre se perfilan como un gran evento, pero por hoy quiero hablar de una parte distinta, además del glamour y los invitado, la crisis del lujo, la presión sobre todo lo nuevo e inmediato y la fatiga ante fórmulas repetidas han provocado una rotación inédita de direcciones creativas.
Amo el término rotación porque, verdaderamente, los grandes genios solo se movieron de casa.

Gucci presentó a Demna que dejó Balenciaga y llegó con la expectativa de traducir su visión urbana a los códigos de la casa italiana, Versace vivió un momento histórico pues por primera vez la firma no estará dirigida creativamente por un Versace; Dario Vitale llegó tras su etapa en Miu Miu dejando abruptamente el nuevo cargo ya que después de una temporada entregó la dirección creativa a Pieter Mulier. Bottega Veneta debutó con Louise Trotter, única mujer entre los cambios, y Dries Van Noten con Julian Klausner.

Dior mostró la propuesta femenina de Jonathan Anderson; Loewe quedó en manos de Jack McCollough y Lázaro Hernández, Pierpaolo Piccioli en Balenciaga y el ready-to-wear de Glenn Martens para Maison Margiela. Además, Celine presentó a Michael Rider, Jean Paul Gaultier vuelve al prêt-à-porter con Duran Lantink y Chanel cerró con Matthieu Blazy.

Y como todo lo bueno también acaba, estas casas han decidido traer aires nuevos. Considero que estos cambios sin duda fueron decisivos para crecer y traer aún más momentos bellos llenos de moda.

Con esto también quisiera agradecer el espacio que compartimos en esta columna, hoy me despido de esta etapa con cariño y gratitud profunda, por cada lectura compartida, cada mención y mensaje en el que coincidimos. Gracias por acompañarme hasta aquí.
Mientras tanto, nos leemos pronto, con amor, Sand
¡Ciao!