Plasmando la genialidad artística de Oaxaca para el mundo.
Por:Lizette Mendoza Álavez
Su continuo perfeccionamiento lo han llevado a adentrarse en distintas técnicas, sensibilizando mediante su obra. Es Max Sanz ese talentoso artista plástico que cautiva con sus trabajos.
Originario de la Sierra Norte de Oaxaca, a sus 24 años de edad, es Licenciado en Artes, demostrando que ésta esel mayor gozo de su vida. Max Sanz reconoce que sus mayores influencias plásticas las tiene en Barry Head, María José Lavín Maroto y el maestro Francisco Castro Leñero.


La cotidianidad es la principal inspiración en las obras del oaxaqueño, sus vivencias, experiencias, aprendizaje y deseo de seguir siendo mejor cada día. Para Max Sanz, salir del país y conocer nuevas propuestas, le han permitido enriquecer su estilo, toda vez que los pensamientos, identidades y la cultura, pese a su continua evolución, se conservan para trascender. Esto es lo más increíble del arte.
A su carrera lo marcó su visita a Marruecos, lugar de historia, de pociones sanadoras, alfombras mágicas, serpientes encantadas, lámparas maravillosas y colores vivos que se alejan del tradicionalismo. Max Sanz cuenta con exposiciones individuales realizadas del 2010 al 2015, en el Museo del Palacio de la capital del estado, la Galería Monte Albán, la estación del Metro Pino Suarez y el The Hangar Gallery, en Miami, Florida.


Sanz conquistó el mismo país del romanticismo, Francia, también el Museo de Arte Latinoamericano de los Ángeles, California, Dinamarca y la hermosa España.
El arte permite expresar una visión sensible del mundo, es tarea del artista hacer que el receptor tenga un cúmulo de pensamientos y sentimientos, como los que Max Sanz causa al contemplar sus obras.
“El arte es sobre todo un estado del alma” Marc Chagall.