Por: Dra. Alicia Ballesteros Reyes
¿Cuánto dura el amor?, ¿por qué ya no vibramos por aquella persona que nos hacía estremecer?, pues son varias las razones, pero una cruel y despiadada es el paso del tiempo, ese tiempo que arrasa con todo, con juventud, belleza, salud, pues también arrasa con el amor o mejor dicho, con la pasión, el deseo, la libido, al menos, hacia la pareja estable. Y con este paso del tiempo, encontramos a la rutina y a la cotidianidad.
En muchas ocasiones, cuando una pareja convive por cierto tiempo, dejan de hacer infinidad de cosas que hacían al inicio de la relación, se asientan en una especie de conformismo por el logro obtenido de “bueno, ya es mío o mía, ya no hace falta esforzarse por conseguirlo-a” y este dejar de hacer cosas por el otro, de tener detalles, es lo que va apagando la pasión, eso y otras cosas más por supuesto, por ejemplo, la llegada de los hijos y su consecuente cuidado eterno y agotador, el trabajo, el cansancio, la falta de tiempo, el estrés y algo muy importante, la insatisfacción sexual.
Vivimos en una sociedad en la que la insatisfacción sexual, como las hemorroides, se tienen que sufrir en silencio, no hay una comunicación ni confianza para decir lo que nos gusta y no nos gusta de nuestra vida sexual, ¿motivos? miles:“es que me da pena, cómo le voy a decir eso, a ver si se va a ofender, ya irá aprendiendo, es que tendría que saber lo que me gusta, ya se dará cuenta si le mando muchas señales”, etc., es decir, una gran cantidad de excusaspara no hablar de sexo abiertamente con nuestra pareja, es que tenemos metido en la médula del inconsciente que “el sexo es malo”, que no hay que hablar de ello, y nopor favor, ¡fuera mordazas morales y religiosas y hablemos de sexo, por el amor de Dios!Digamos lo que nos excita y lo que no, experimentemos con nuestra pareja, hagamos del kamasutra nuestra propia biblia,¡sudemos, sintamos, vibremos y vivamos una libre, sana y sucia vida sexual!
¿Saben además los beneficios que se obtienen al tener una vida sexual activa y placentera?, está comprobado que la práctica de la actividad sexual aporta numerosos beneficios al organismo: fortalece el sistema inmunológico, previene problemas cardiacos y algunos tipos de cáncer, combate la depresión y el estrés, estimula la memoria, levanta la autoestima, adelgaza, rejuvenece y produce una sensación de bienestar generalizado.
Al principio, el deseo aumenta la producción de hormonas sexuales (estrógenos y progesterona en la mujer y testosterona en el hombre); adrenalina, que aumenta la frecuencia cardiaca y estimula la circulación, aumentando el aporte de oxígeno a las células, feromonas; hormonas del placer que también tienen un efecto vasodilatador.
Luego, cuando la excitación va creciendo, entra en juego la endorfina, hormona que crea una sensación de placer y un estado de euforia, hasta alcanzar el nivel máximo en el orgasmo. En la mujer durante clímax, también se libera la oxitocina, hormona responsable de que el útero se contraiga y aumente la intensidad del orgasmo, así como de aumentar los niveles de serotonina y dopamina, sustancias relacionadas con el humor y el bienestar.
En este momento de máximo auge y festín, las células nerviosas del cerebro, descargan su contenido eléctrico, provocando el orgasmoy una vez que ha pasado, el relajamiento físico y mental y el consabido cigarrito de después.
En fin queridos lectores, es hora de quitarnos de tapujos y hablemos abiertamente de sexo con nuestra pareja y no solamente de sexo, sino de todo, porque la comunicación es uno de los pilares básicos de la relación, así como la confianza, responsabilidad, compromiso y respeto.
Una verdadera pareja es aquella que te permite ser tú mismo, crecer y desarrollarte, te escucha y te motiva, pero siendo él mismo también, creciendo y desarrollándose, yendo los dos a la par, de ahí su nombre “pareja”, ni adelante ni atrás, sino a la par, siguiendo cada uno sus metas y objetivos, compartiendo y trabajando en las que se tienen en común y así, seguramente, alargaremos o siendo ya muy optimistas,borraremos, la terrible fecha de caducidad del amor.
DRA. ALICIA BALLESTEROS REYES
Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Regional del Sureste, Oaxaca, México. Especialidad en Programación Neurolingüística por el Instituto Nacional de PNL, Oaxaca, México. Maestría y Doctorado en Psicología Clínica, Legal y Forense, por la Universidad Complutense de Madrid, España.
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